Al leer más de lo mismo

Hola :-)

¿Se puede valorar el trabajo de los demás si no se tienen los elementos necesarios para hacerlo? ¡Claro que no!
¿Puedo saber si mis padres fracasaron en mi educación o si fracasé yo con la de mi hijo? Sí, al menos porque viví los procesos; comparé los esfuerzos realizados con los resultados obtenidos, teniendo en cuenta los inconvenientes. ¿Puedo valorar el trabajo de un maestro si conozco los objetivos a alcanzar y los comparo con los resultados de sus pupilos? Creo que en gran medida podría hacerlo.

¿Pero cómo saber si un gobierno que tiene que lograr una transformación cultural profunda fracasó, si no conozco sus objetivos —no hay promesas electorales—, los métodos utilizados, los recursos con que cuenta, los escollos en el camino, el impacto de la corrupción, la contundencia de las agresiones, etc.? En este país —como me imagino que lo habrá en todos—, existen secretos sobre cosas buenas y malas que determinan el día a día de los cubanos. Y me imagino, que ninguno de los que comenta en este sitio [La Joven Cuba], sepa algo de cómo se dirige en Cuba.
Hay cosas que para lograrlas, han de andar ocultas. ¿Con todo lo que llegó hacer Martí en 42 años, podemos decir que fracasó? ¿Qué fue de Cuba después de la ocupación yanqui? ¡Un trapo! Pienso que para un criticón o criticona de oficio sí, el Apóstol fracasó. Pero para alguien que medianamente comprenda las complejidades de cada momento histórico; para alguien que sepa percibir el ineludible proceso causa-efecto que conduce las cosas, seguro pensará distinto.

Siempre que criticamos al Partido y al Gobierno en sus máximas instancias, lo hacemos basados en nuestros anhelos como individuos consumistas —no comunistas—; pues a ese tipo de sociedad pertenecemos. Por eso dudo que, con pensamientos viscerales, alguien pueda comprender a este país, aunque viva en él.

¿Quién no sea un gusano, cree que Raúl o Diaz-Canel no tienen insatisfacciones al igual que el resto de los cubanos? ¿En Cuba no hay algo que se llama Poder Popular? Es decir, los designios de la Isla no están en manos de dos o tres, sino en la de millones. Entonces, autocritiquémonos primero. Escriban aquí artículos sobre que hacemos en las bases: Usted como jefe de un departamento, maestro, padre, vecino, ciudadano mantenido desde el exterior, residente en el exterior exitoso, en fin, como muchos dicen: cubanos de a pie. Entonces muchos, pero muchos, dejaremos de ser criticones de oficio, los que al final quedan al servicio de la vileza.

Saludos #DesdeGuantánamo ;-)

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