Otra vez sin protección en Agua y Jabón

Hoy en la Historia

  • En 1898 nació Enzo Anselmo Ferrari, constructor italiano de autos.
  • En 1927 nació Ibrahim Ferrer, destacado cantante cubano.
  • En 1943 nació en medio de un campo de maíz el volcán Paricutín en México, único visto nacer por el hombre.
  • En 1963 nació Charles Barkley, jugador de baloncesto estadounidense.
  • En 1971 falleció Juan Tomás Roig y Mesa, eminente científico cubano.

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En #Guantánamo  

  • En 1866, nació en Baracoa, Adriano Galano Coutín, miembro del Ejército Libertador durante la Guerra del 95, quien combatió bajo las órdenes de Félix Ruenes.
  • En 1958, integrantes del Movimiento 26 de Julio, bajo el mando de Amancio Florean Galano, detuvieron y ocuparon una locomotora en el sitio conocido como Tumbalabana, en el kilómetro 36 de la línea Boquerón-San Luís.

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“…sin sistemas de control y servicios de calidad, no es posible hablar de una verdadera protección al consumidor. “Como mejor se defienden estos asuntos es teniendo sistemas de gestión de calidad en todos los lugares, desde la pequeña unidad hasta la más grande”.

“Sino corremos el riesgo de que se convierta en consigna, y no daremos al pueblo el servicio que realmente merece”, analizó el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

Miguel Diaz-Canel en la Comisión de Atención a los Servicios de la ANPP
Cubadebate
17-12-18

Llevo más de diez días tratando de comprar un regalo en la nueva tienda Agua y Jabón. Cuando finalmente pude entrar por primera vez —sábado en la tarde del 2 de junio, después de hacer la cola escondido del sol—, al poner la tarjeta RED y mi carnet sobre la mesa, la joven cajera con voz infantil me dijo: —No hay conexión.

El lunes siguiente en la mañana, antes de iniciar el ritual comercial pregunté por la existencia de la conexión: —Sí hay. Han pasado tarjetas hoy. Me respondió atentamente el portero. De nuevo en la caja con la anhelada mercancía, el POS no encontró conexión. Por su restablecimiento unos minutos en vano esperé.

Hoy —5 de junio— regresé al medio día y la respuesta del portero ¿Se la imaginan?

Es la única tienda que vende lo que necesito. ¡Llevo “cuatro” días para comprar un regalo por el 28 de mayo! ¿Será que me estarán protegiendo de gastar el saldo de mi tarjeta?

Publicado en mi perfil de Facebook
05-06-18

Regresé al establecimiento de marras el 13 de febrero del año en curso con el mismo objetivo: Comprar un regalo para mi esposa. Sin congestión en la puerta me asomé al interior y pregunté si había conexión. Me respondieron que sí, y fui hacia la caja a verificar: —Están pasando las tarjetas, pero después de unas tres se cae la conexión. Respondió la cajera, de apariencia parecida a la de la historia anterior.

Ipso facto cogí el pomo de champú con la esperanza de que la dichosa conexión en mi caso no fuera la “tercera o cuarta” tarjeta en pasar. Pero no, la suerte estaba echada. Otra vez en Agua y Jabón (La Cabalgata) me mortificaba, mientras perdía el tiempo miserablemente.

Regresé al día siguiente, pues era el día del cual no podía pasar mi obsequio de marido atento y enamorado. Con la misma cantaleta le entré a quien me debía bien atender. En el anaquel el precio indicaba 2, 40 CUC. Tomé un pomo con un rótulo en mayúsculas que decía Keratina. Al pasarle el lector de código de barras vi un 3, 35 en el display de la caja e inmediatamente inquiero por esa cifra, si correspondía a mi mercancía:

—Sí, eso es lo que vale.
—Pero yo cogí uno de 2, 40. Me viro y le muestro a la cajera de dónde lo tomé.
—Pero ese es de 3, 25. ¿Qué hago, porque ya pasé su tarjeta? Me apresuró la joven empleada.

Me dieron unas ganas de arrancar el POS de donde estaba, por lo rápido que funcionó en aquel momento. Pero tratando de conservar la mayor calma posible y recuperar 85 centavos, continué la conversación:

—¿Y ahora cómo hago? Yo no me equivoqué, fueron ustedes. ¿No hay algún mecanismo para resolver el problema? ¿No sé…? ¿Una compensación por el error?
—¡No! ¿Disculpe, va a llevar el producto? Nuevamente me apresura la joven.

Como la cajera no hizo algo por ayudar, ni mostró pena por mi situación, decidí quejarme nuevamente a la administración de la tienda, como lo hice en el episodio anterior. Pero me dijeron que no estaba, que había ido a Le Varon.

—¿Entonces quién me puede asistir para quejarme, porque si lo hago en otro momento se enfría el hecho? La cajera pidió me atendiera la compañera que nos dijo la ubicación de la gerente. Se acercó y preguntó por lo ocurrido y comprobó en el anaquel la situación. Dio una explicación que no explicaba nada: —Ah sí, se corrió el precio porque los de 2, 40 están para allá. No sé, esa son la gente. Voy a ver quién estaba anoche.

Pedí un número de teléfono para llamar en ese momento a Atención al cliente, tratando de “resolver” antes de irme de allí. Como no sabían, busqué con la mirada una pancarta que tienen en los comercios con información al respecto. Medio oculta tras unas cajas vi la pancarta y fui hasta ella. ¡Sorpresa!: Estaba en blanco la línea para poner el número telefónico buscado.

Ya dado por vencido, pedí a la cajera que continuara con la operación. La segunda muchacha que me atendió me pedía constantemente que no me molestara, que los disculpara.

Indagué en la tienda de al lado y me dijeron que La Cabalgata pertene a la cadena Caribe, cita en Calixto García y Bartolomé Masó (Carretera). Por lo cerca del lugar me llegué hasta allá.

Mediodía, hora incómoda; aun así, me atendió la comercial y me explicó que no había necesidad de haberme molestado, porque la cajera podía utilizar un botón en el POS que permite revertir la operación, devolviendo el dinero descontado al saldo en mi tarjeta. —¿Quiere que vayamos en este momento para corregir el problema? Me preguntó la atenta funcionaria.

No supe qué responder, porque la ira casi que me tomaba de nuevo, al enterarme de que me maltrataron más de la cuenta. El trato tan distinto y la idea de que, a mi esposa le gustaría más el champú con Keratina, decidí quedarme con aquel; solo deseaba plantear la queja. Mi pidió esperar por la persona que debía llenar el formulario correspondiente, porque ella no encontró el modelo indicado.

Finalmente recibí una constancia de la queja planteada y me dijeron que me llamarían luego, para comunicarme la medida adoptada. No me retiré sin dar las gracias y les dije que escribiría sobre el incidente y lo publicaría en la web.

Ahora a esperar.

La Cabalgata de Agua y Jabón en Guantánamo

Agua y Jabón en Guantánamo. Tienda de la cadena Caribe en Guantánamo.

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1 comentario

  1. Hola :-)

    Acabo de comprar en Los Muchachos. Por curiosidad aproveché y le pregunté a la cajera si se podía revertir las compras realizadas mediante tarjeta magnética y me respondió:

    —No sé, Eso nunca he tenido la necesidad de hacerlo.

    ¡Candela! Me imagino que el problema que tuve esta vez en Agua y Jabón, era posible haberlo tenido en cualquier tienda.

    ¡Cuídense por ahí!

    Saludos ;-)

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