Mi historia en asuntos de computadoras (II)

Hola:-)

Algo demorado continúo esta historia que comencé el 21 de julio con la primera parte. Espero que lo que lean les sirva de algo.

Segunda parte: “La Universidad

Universidad Agraria de la Habana

Rectorado de la UNAH visto desde la plaza (lástima que hayan utilizado una imagen de poca calidad). Tomado de Ecured.

En el curso 89-90 matriculé en la carrera de Mecanización Agropecuaria en entonces Instituto Superior de Ciencias Agropecuarias de La Habana (ISCAH) hoy Universidad Agraria de la Habana (UNAH), ubicada en el municipio San José de las Lajas de la jóven provicia Mayabeque —supongo que habrá que cambiarle nuevamente el nombre. Era el último año del Plan B y la asignatura de la que ya venía enamorado se impartía en el segundo año. Desde el primer día visitaba los laboratorios de computación por una irresistible curiosidad: tenían máquinas XT y por su ambientación aquellas aulas del quinto piso me causaron buena impresión. El embullo fue mayor cuando el profesor de física Carlos Guido Gómez Iglesias seleccionó un grupo de estudiantes de mi año con notas de cinco en Matemática y en Física, para darles un adiestramiento superior en computación; quizás porque mi carrera era la de mayor potencial para aplicar esa tecnología en sus campos de acción. Como yo no calificaba para ese grupo, no me quedo otra opción que permanecer expectante a los resultados de mis compañeros. Una noche estaba un congoles tratando de resolver una de las tareas para ese privilegiado grupo. Me acerqué a su puesto de trabajo para husmear y hasta traté de descifrar aquellos códigos alfa‑numéricos frente a su mirada, que evidentemente lo tenían muy pensativo. Le inquirí por la tarea y la explicación fue tan incomprensible —amen del dominio del Español que tuviera él— que medio llegué a desencantarme de mi pasión a la postre.

He mencionado que no fui un buen estudiante y por eso, el primer año tuve que repetirlo por no vencer Matemática I y al siguiente curso, entre en el Plan C en el que se impartía Computación desde el primer año. A la primera clase me ausenté y en la segunda, el profesor me hizo sentir incómodo conmigo mismo, pues no supe dar respuesta a una sencilla pregunta sobre los comandos del DOS, aquellos que a mi compañero africano le tuvieron la cabeza echa agua la noche de marras. Abochornado, al día siguiente salí a buscar ayuda fuera de la Universidad, acercándome al Joven Club de Computación y Electrónica (JCCE) de San José. Aunque respeto esa institución por lo que significa para el desarrollo de nuestra sociedad, no tengo buena opinión de ella por las “ilógicas” flaquezas1 que he encontrado en las instalaciones visitadas; pero aquella vez —septiembre de 1990— la atención amable y rápida que me dio una joven instructora no la olvidaré jamás. En cuestión de cinco minutos me explicó cómo trabajar con la extraña interfaz en modo texto. Reproduje lo explicado durante unos minutos y mientras, iba sintiendo el placer que el conocimiento de esa materia debía causarle a uno de sus devotos. Durante el tiempo lectivo correspondiente a Computación obtuve conocimientos que hoy —25 años después— no son lo suficientemente aplicados en cualquier centro de trabajo.

Los profes
disco 5 pulgadas

Disco flexible de 5¼ pulgada. Tomado de Wikipedia.

Todos los profesores no fueron como yo hubiera querido. El profe L. con mucha emoción —gran recurso didáctico— nos explicó que las impresoras eran inteligentes, porque cuando se cansaban decidían imprimir en una sola dirección. Escuchar eso me impresionó pero también dudé. Aproveché que tenía en mi poder un manual de usuario en Inglés de la Epson LX-60 —si mal no recuerdo el modelo— y me puse a estudiar el funcionamiento de aquel artefacto ofimático y qué sorpresa: Descubrí que lo dicho por el “profe” era una barrabasada. Esas impresoras de matriz de puntos en modo de baja calidad —draft (borrador)— imprimen en ambos sentidos de desplazamiento del cabezal, siendo la impresión de mayor velocidad; mientras que en modo de alta calidad necesitan pasar sobre una línea de texto dos veces en el mismo sentido; por tanto menos velocidad de impresión. Luego le escuche decir otras barbaridades como la siguiente: Las computadoras llenan de aire la funda de los discos para separarla de ellos y así poderlos hacer girar: se refería a los discos flexibles de 5¼ pulgadas. Al principio me pareció sensato, porque si usted intenta darle vueltas a un disco de esos con la mano, la notable fuerza de fricción le hará pensar en cómo la computadora lo haría; pero revisando una unidad de discos no encontré por ningún lado sistema neumático alguno. Era una aberración que la funda se separara del disco, pues esta lo limpiaba de las partículas que la cayeran en la parte descubierta. Estas cosas se las comenté a muchas personas, a las que en primera istantica gracia les causaban semejantes disparates; pero de ahí no pasaba.

Profesores improvisados como L. hay muchos, producto de la necesidad coyuntural para impartir esa materia; pero lamentablemente las instituciones se han despreocupado de la calidad de su claustro y estos individuos prevalecen en el tiempo y hasta llegan a ocupan cargos de dirección y entonces… ¿De dónde creen que salió  el error de contenido al llamarle a las computadoras de escritorio (desktop) CPU?

cpu

Unidad central de procesamiento, microprocesador (CPU): chip principal para el funcionamiento de una computadora. Tomado de Wikipedia.

Respecto a la cultura informática que necesita la población tenemos una gran deuda; quizás no la pagaremos nunca porque es difícil asumir los errores cometidos por otros y más aún, cuando muchos de los que tienen que decidir precisamente son los que carecen de la cultura informática que aspirar tener. Cuan fácil es encontrar a una persona gastando sus escasos recursos en adquirir teléfonos celulares de última tecnología y/o procurando una tableta (tablet), para además de entretenerse con las aplicaciones del dispositivo, navegar costosamente por la red de redes. Y absurdamente cuán fácil es encontrar personas —ya sean simples usuarios o profesionales de la informática— con una computadora en su puesto de trabajo y no son capaces de utilizar aplicaciones para optimizar disímiles procesos en sus actividades diarias. No somos subdesarrollados por no disponer de cuantiosos recursos naturales o por no tener instaladas grandes fábricas para producir artículos de alta tecnología, si no, por la forma de pensar no progresista, más bien consumista2. Me viene a la mente en este momento un término que escuché en el otrora CEPENSAP-G3, término que no conozco su génesis pero que es la perfecta síntesis de lo que con dolor explico: “El síndrome de USTED” (uso subdesarrollado de tecnología desarrollada).

Afortunadamente tuve otros profesores muy buenos como Guido y Rodrigo Orizondo. Guido —el promotor del grupo de avanzada— era un iconoclasta del conocimiento4, creo una aplicación llamada GenHuerto5 que me imagino haya sido, uno de los mayores aportes de esa universidad a las ciencias agropecuarias en aquellos primeros años de periodo especial. El me introdujo en el campo de la programación, por aquellos tiempos con Turbo Pascal 5.5. En una de las tantas conversacions con Guido, ante las frecentes demandas de profesores de discos para “poder trabajar” él manifestó: “El que me traiga un disco lleno con trabajos hechos por él, yo le doy uno nuevo”. Esa postura racional quedó arraigada para siempre en mi pensamiento desde aquel momento en que le escuché; por eso cuestiono a los que demandan computadoras con mejores prestaciones, acceso a Internet y ancho de banda entre otras demandas sin demostrar ser capaces de sobrepasar los límites que les impone los recursos con los que cuentan.

Llegado el momento oportuno me hice alumno ayudante de Rodrigo y gracias a él, conocí de lo más moderno que hubiese para programar; así como sus conceptos acerca de la informatización: “la necesidad de imprimir es un problema cultural”. Esto quiere decir que con el soporte digital y las máquinas interconectadas, no es necesario llevar a papel todo texto o cifras que necesitemos para el trabajo cotidiano. De ellos comencé a escuchar sobre C++ y framework; pero yo era estudiante de mecanización y lamentablemente poco previsor, por eso no entré de lleno en la aplicación de la informática en mi otrora y aún anhelada especialidad agropecuaria. Con orgullo recuerdo haber sido uno de los pocos que utilizaban las mejores computadoras de la universidad y también de haber sido de los primeros —hasta del país— en interactuar con un Windows 95 beta.

He observado durante años los esfuerzos por aplicar la informática a la docencia en la elaboración de materiales didácticos, hoy pienso que también fui pionero en la elaboración de multimedia —según el concepto de la época—, porque hice en Story Board —independientemente de lo que significa storyboard, hubo una aplicación que se llamaba así— unas animaciones para facilitar la comprensión de la Geometría Analítica en Matemáticas, disciplina a la que poca atención en mis inicio presté. En Cálculo III tuvimos un tema llamado “Programación lineal”: ¡Qué emoción me causaban esas clases! Me fascinaba la idea de poder optimizar por maximización o minimización complejos procesos de la práctica, mediante un conjunto de inecuaciones elaboradas por uno mismo. Para ello utilizábamos una vetusta aplicación (LO) si mal no recuerdo desarrollada por la NASA, que más nunca volví a ver, aunque la busqué con ansias para aplicarla ya mi actuar como profesional, en la confección de horarios docentes.

En el CEMA

En Centro de Estudios de Mecanización Agropecuaria, centro adscripto a la Universidad transcurrió mi primera experiencia labora. A él llegué porque antes de graduarme ya había tenido algún vínculo con investigadores de allí, para los cuales desarrollé mi primera aplicación. El programa utilizaba un modelo matemático desarrollado por el Dr.C. Armando García de la Figal para determina la fuente más racional al formar un agregado agrícola —acople de un tractor y un implemento—, mi tutor fue el también Doctor en Ciencias Técnicas Pedro Paneque Rondón. Con “Selectra” aprendí mucho pero no llegué a desarrollar más soluciones informáticas; el período especial tenía la actividad de los científicos estrangulada y para un imberbe como yo era imposible aplicar otras soluciones informáticas como las tecnologías CAE/CAD/CAM que aún hoy, no sé si las estarán aplicando. Mi labor no fue productiva en el CEMA, sin embargo, fue una etapa importante en mi vida, en la que obtuve conocimientos, desarrollé habilidades y cultivé valores que me han servido para hoy poder estar escribiendo estás anécdotas desde un pensamiento progresista.

La Cujae

En varias ocasiones visité el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverria (ISPJAE), especial los laboratorios de la Facultad de Ingeniería Industrial. Desde la primera vez me impresionó la estructura de esos locales —sentí nuevamente que me había equivocado de carrera—, acorde a su función: cubículos con falso piso y falso techo para cableado y climatización, así como paredes de vidrio; pero lo más impresionante hasta el día de hoy ha sido, ver a todo el mundo trabajando o estudiando programación, todas las pantallas estaban en azul escribiendo código fuente en Turbo Pascal; sin embargo, de donde yo procedía, todas las máquinas en los laboratorios se veían con pantallas azules pero de WordPerfect, un buen editor de texto que se impuso por aquel entonces. Hasta el día de hoy no he visto mejor panorama en donde he trabajado, porque todo el mundo —la inmensa mayoría de los usuarios de computadoras— se limita a revisar documentos, jugar, ver videos o comunicarse a través de mensajería; pero diseñando, programando, introduciendo o analizando datos, entre otras funciones inherentes solo a las computadoras, no he vuelto a ver.

La candela

Dante y Beatriz en el puente Santa Trinidad. Imagen tomada como pretexto para acercarnos a la obra de Dante Alighie. Tomado de Wikipedia.

Cuando quise abandonar la universidad por mejoría salarial (1998-1999) me llegué a la fábrica de pastas alimenticias Vita Nuova del municipio San José de las Lajas. Allí me dijeron que estaban buscando un informático y por la entrevista que tuve con las autoridades que me atendieron, me sedujo la idea de emprender una experiencia en el mundo empresarial en el que pensé, encontrar más interés por las TIC; pero cuando conversé con la persona a quien debía sustituir, se me quitaron las ganas de volver a aquel monstruo; ya que me contó algo muy creíble. Me dijo él, que en esa fábrica se robaba mucho y la banda de delincuentes sabia que los datos llevados en la computadora servía para mantener el control de aquella mina de pesos; por tanto, los que la operaban la apagaban o quitaban la corriente cuando estaba en medio de algún procesamiento, para corromper las bases de datos y en lo que el informático ordenaba aquello, al otro día —lo que pudiese ordenar— ya se habían desaparecido varias toneladas de harina de la importante fábrica. ¿Cómo será el día hoy en esa instalación? ¿Habrán encontrado a un informático? ¿Se habrá pasado el informático al bando de los mafiosos? ¿O el control gracias a sistemas informáticos robustos le habrá puesto cota a aquella situación?

En lo que me desvinculé de me primer centro de trabajo y emprendí mi segunda gran escuela en lo laboral pasó medio año. La continuación de esta historia la realizaré en el próximo artículo.

Hasta entonces,

 


  1. 1) Instructores pobremente preparados para los elementales contenidos que imparten. 2) El deplorable estado del software instalado en sus máquinas. 3) Las escasas actividades con que pueden embargar a los jóvenes.
  2. “[…] pero la fortaleza de un Estado no está ligada con sus grandes dimensiones, sino con el nivel de su organización.” Luís Marcelo Yera. “En busca del paradigma perdido de Marx y Engels”. Ciencias Sociales, La Habana 2004.
  3. Centro de Estudios Provincial de la Escuela Nacional de Salud Pública en Guantánamo.
  4. Frase anecdótica de su etapa en la Lenin que Guido nos contaba en los intercambios realizados durante los cinco minutos de sus turnos de clases.
  5. Aplicación que se desarrolló para optimizar la rotación de cultivos en una granja agrícola, teniendo presente la relación de colindancia; así como otros elementos propios de una explotación intensiva. Esta aplicación conducía a la creación de un paquete de aplicaciones similares para la optimización del riego y del uso de la maquinaría.

 


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11 comentarios

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    • ile en 20 octubre, 2015 a las 10:42 am
    • Responder

    Que interesante el tema de hoy, yo trabajo en un Joven Club y es verdad que en muchos los instructores no estamos al 100% de preparaciòn y en eso tenemos que mejorar porque se trata de brindar un servicio de calidad, pero creo no es tanta la ineficiecia como para que no tengas buena opiniòn hacerca de nuestra instituciòn . Y es muy pobre la cultura informàtica de la poblacion porque una PC te cuesta un ojo de la cara y no todos tenemos para eso, ademàs a todos no les interesa aprender pues ahora mismo en mi JC se estàn dando cursos y muchos clientes cuando tu les ofreces comenzar en uno te dicen no que va lo mìo es jugar Wow y ya, claro debemos persuadir màs en eso estamos trabajando para eso somos la computadora de la familia.

    1. Hola Ile:-)

      Siento que hayas tenido que saber cómo he pensado sobre los JCCE. Los conozco desde que surgieron y por eso, sé de sus virtudes y defectos, estos últimos, muchos no han podido superar en el tiempo. Estoy seguro que con los cambios que están experimentando y con los muchos que deben estar por venir, los Joven Club algún día, más cercano que tarde, harán un salto cualitativamente inimaginable.

      Te propongo escribir algo entre los dos sobre tu institución: me gustaría mucho. Si te decides, peudes escribirme al correo y estudiamos el tema juntos; también podrías incorporar a todos tus compañeros de este trabajo.

      Saludos;-)

    • ile en 21 octubre, 2015 a las 7:38 am
    • Responder

    Si espero que con las nuevas transformaciones los JC mejoresn en todos los sentidos, y si, me gustaría escribir algo ¿porque no?.

    • Digna en 22 octubre, 2015 a las 2:38 pm
    • Responder

    He entrado a su blog solo 2 veces y siempre supe de su inteligencia ,se evidencia a traves de cada escrito ,este me atrajo porque me gusta mucho la computadora(porque no se mucho de computacion,lo que sé lo he aprendido al pìe de obra,lo que lei ahora sobre lo de la fabrica de pastas alimenticias sucede en casi todo el pais,se ha deteriorado el sentido de la responsabilidad que es por eso que el avance se ve frenado constantemente,fui profesora durante mas de 20 años y sabes en que he terminado?de secretaria en un organismo de salud ,por-qué?por no tener que chocar con tanto desorden y al menos no morir de un ataque cardiaco,porque aunque trato de comprender y seguir caminando al ritmo de la vida hay tanta indolencia que dueleeeeeeeeeeeeeeeee.

    1. Bienvenida Digna:-)

      Gracias por sus palabras; pero terminó su comentario muy triste. Yo creo que tenemos los cubanos un reto muy grande para no morir de un ataque cardiaco y sí, hacerlo Digna-mente. Ahora, como para ganar un torneo beisbolero hace falta entrenar y entrenar mucho y bien, sufrir muchas cosas y así, sucesivamente cada año, para el resto de los “torneos” —su escuela, la fábrica de pastas Vita Nova, mi policlínico, etc.— igual. Creo que imponerse es la única solución para cambiar todo lo que debe ser cambiado, para al menos, cuando uno sea un viejito que se pasa el tiempo en stand-by, nuestros recuerdos sean dignos de ser recordados.

      Como a otros que me han escrito, le propongo hacer algo juntos en este esfuerzo por Arreglar el Mundo. Me puede escribir a mi correo y veremos que sale: elioa@infosol.gtm.sld.cu

      Saludos;-)

    • sachiel en 4 noviembre, 2015 a las 4:42 pm
    • Responder

    Computadoras versus lisandr@s, ahora si que te comen a comentarios…

    Por cierto, dejaste eso medio inconcluso, sugeri hacer una pestañita para poder incluir nuevos articulos.

    De la computación, siempre hay mucho que aprender a diario, y/o recordar del teclado, el mouse y todas las funciones que permite el SO que tengas. Veo muchas pesonas competentes, que pasan tremendo trabajo con las más modernas maquinas y sistemas operativos para trabajar en documentos, graficos, presentaciones, aplicaciones, etc. Para oir musica y ver videitos, mandar correitos cadenas y otras boberias, no.

    Y la experiencia de Vita Nuova, era con aquelolos primeros sistemas en las empresas estatales(Window 98, 2000, NT, ME) y sin el rigor de hoy, que por cualquier minima cosa salta el sistema. Quizas alguien lo haga, pero ya sabes, con tremendo riesgo.

    1. Hola sachiel:-)

      “Por cierto, dejaste eso medio inconcluso, sugeri hacer una pestañita para poder incluir nuevos articulos.” esta parte de la película no la entendí.

      Muchas veces, para darme una explicación de porqué las computadoras no se utilizan —en la mayoría de los casos— en lo más mínimo como debe ser, me respondo que somos unos subdesarrollados tratando hacer algo desarrollado, es decir, que no estamos preparados para el momento histórico que nos toco vivir. Espero que con la UCI la sociedad tome mejor cause respecto al tema.

      Saludos;-)

        • sachiel en 6 noviembre, 2015 a las 4:25 pm
        • Responder

        aahhhh, que al igual que poemas y humor, puedea barir una que se llame “Del amor u otros demonios”, no le pongas la palabrita sexo, que si no no me abre…

    • Alden en 7 noviembre, 2015 a las 10:27 am
    • Responder

    Elio eres un tío grandioso, espectacular y muy interesante lo que nos cuentas de tu vida.

    1. Gracias hermano.

      Saludos;-)

  1. Hola:-)

    Ahora que se cumplen 20 años de haberse enlazado Cuba a Internet, recuerdo que no plasmé mi primera y única experiencia en el CENIAI. Tengo una postura crítica también y pronto la adicionaré al artículo.

    Saludos;-)

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